Mi venganza

Vengarme de mi novio estuvo muy sabroso.

Hola mi nombre es Laura, mis padres además de tener mucho dinero, disfrutan de buenas fama, a pesar de ello no pudieron mantener el matrimonio y se separaron, yo me fui con mi padre porque si decidía ir con mi madre tendría que ir con ella a otra ciudad y dejar a mi novio, y eso no quería yo.

La relación con mi novio iba viento en popa, pero llegó el momento en que tenía que decidir, entre mis estudios y mi novio y en esa ocasión opte por el estudio, así que viaje a la capital donde mamá.

Mi físico es de la clásica niña rica, delgada, no muy alta, cara juvenil y tierna, al verme por ahí nadie creería que viví lo que les contaré.

Cuando viaje lloré al despedirme de Roberto mi novio, el fue mi primer hombre y por eso decidí mantener a salvó nuestra relación mientras estuviera en la capital.

Cuando nos separamos sufrimos mucho pues la distancia era enorme y nuestro amor estaba casi en la cima. Hablábamos por teléfono y fantaseábamos, hasta me masturbaba escuchando su voz e imaginaba su lengua metida entre mi húmeda vagina. A pesar de los enormes deseos sexuales que mantenía ni se me paso por la cabeza serle infiel, pues la verdad no tenía interés en dejar que nadie destruya nuestra relación.

Durante el primer año conocí mucha gente y sobre todo hombres que querían comerme con su mirada, pero yo seguía pensando en Roberto. A pesar de que algunos de esos chicos me parecían atractivos.

Para un comienzo de año Roberto me llamo y me dijo que vendría a visitarme. Esto me emociono demasiado pues lo podría tener entre mis brazos y piernas otra vez.

Cuando lo vi me paso de todo por la mente, el corazón se me quería salir, así que lo bese y abrace desesperadamente, quería que ese momento no terminara.

Durante su estancia en mi casa no pudimos hacer mucho pues mi madre vivía pendiente de nosotros, aunque a veces nos acariciábamos mientras nos besábamos.

Aunque así pasaron 5 días hasta que llego la hora de partir para Eduardo. Esa noche lo lleve hasta la terminal de autobuses y mientras esperábamos, conversábamos cosas triviales, hasta que el interrumpió el momento y me pregunto

Has tenido relaciones sexuales con alguien en este tiempo?

De inmediato le respondi que no

Y en ese momento me invadio una duda; no sabia si devolverle la pregunta pues no me imaginaba lo que podia causar en mi una respuesta afirmativa de el. Pero no me podia quedar con la duda asi que le pregunte y el algo nervioso me respondio que si, algunas semanas atras habia tenido sexo con una de mis amigas con la que tambien hablaba mucho por telefono.

Esa respuesta me partio el corazon, me fui para mi casa y toda la noche estuve encerrada en mi cuarto llorando y lamentandome de todo lo que habia perdido por pensar solamente en el. Asi que a quien sabe que hora de la madrugada decidi darle una vuelta total a mi vida, y disfrutar de todo aquello que habia perdido.

Me converti en una mujer extrovertida, todo lo que hablaba le ponia sentido sexual, mis gestos eran muy insinuantes. Los vecinos y amigos estaban sorprendidos por ese cambio radical de niña tierna a una desvergonzada, si desvergonzada.

Fue así como conocí a Simón un atlético joven que siempre me molestaba cuando salía a la universidad y lo tomaba en las escaleras. Comenzó a perseguirme y yo le daba motivos para que se ilusionara.

Un día en la mañana mientras me bañaba sonó la puerta yo me rodee una toalla muy corta que solo tapaba la mitad de mis tetas y escasamente cubría mi rasurado coño.

Sali a abrirla cuando me di cuenta que era Simón recién ahí me di cuenta que buscaba a mi madre todas las mañanas cuando yo salía a la universidad, pero esta vez ella no se encontraba en cambio estaba yo, lo que fue una sorpresa para él.

Abrí la puerta el me quitó la toalla con la mirada pues me veía con unas ganas impresionantes, le dije en un tono de regaño porque buscas a mi madre cuando yo no estoy.

El con una sonrisa maliciosa me dijo "eso es un secreto entre ella y yo"

Secreto que después averigüe y que en otra ocasión les contare.

Le pregunte si quería un café y el sin despegar la mirada de mi coño dijo que si.

En ese momento pensé que era la ocasión perfecta, pues el chico no estaba nada mal incluso estaba mejor que mi novio Roberto.

Entonces me le acerque mirándolo a los ojos (el estaba sentado), dejé caer la toalla enfrente de el y le puse mis tetas en la cara, el se sorprendió y me dijo:

Ooooohhhh Laura estas muy buena, si supieras todas las pajas que me hice pensando en ti.

Y comenzó a chupar mis pezones que estaban muy erectos, y con la mano tocaba mi concha. Yo me estremecía de placer pues el no cesaba de morder, chupar y besar mis tetas de arriba abajo, mientras me introducía los dedos.

Entonces me levanto y llevo a la pieza donde se encerraba con mi madre, me tendió en la cama y separo mis piernas, paso lentamente su lengua por mi clítoris y con sus manos amasaba mis tetas, me chupo la concha como por 15 minutos mientras decía:

¡Es lo mas dulce que he probado en mi vida¡

Entonces yo reaccione y le baje el pantalón donde traía una verga muy dura, me la metí en la boca y la mamaba sin parar mientras el me metía tres dedos en la concha, estaba en la gloria hacia mucho tiempo no tenia sexo y eso fue genial, sentí dos ricos orgasmos.

Nos separamos el me ubico en cuatro y me la empezó a meter de solo sentir algo dentro de mi concha me vine, el me bombeaba violentamente y eso me encantaba,  se demoraba mucho tiempo para venirse no como Roberto.

"Entonces, Simón comenzó a meterme un dedo en el culo de inmediato le dije que no pues mi culito era virgen. Metió su lengua por mi culo, lo cual me encanto pues nunca me lo habían hecho."

Párrafo final / desenlace...Me di vuelta y me metí su polla en mi boca y le pasaba la lengua de arriba abajo y le chupaba los huevos. el Dijo "espera" y me tendió de nuevo en la cama y me lo metió todo en la concha ¡Era genial! hizo unas cuantos movimientos cuando me di cuenta que estaba gimiendo demasiado así que lo aparte y sentí algo caliente en mis piernas era su leche derramada, era una cantidad importante.

En ese momento pensé en Roberto y sentí una satisfacción enorme de haber cogido con otro Hombre. Enseguida nos paramos y nos fuimos a la ducha donde nos echamos otro polvo.

Después de esa experiencia maravillosa los vecinos me miraban con una cara de malicia, creo que el idiota de Simón les conto lo sucedido, cosa que a mi no me importó.

Por: Laura


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