Cumpliendo mi fantasía
Una fantasía tan dolorosa y placentera a la vez
Hola estimados lectores de secretoasardientes.com, hoy les voy a compartir algo que se me antojo una noche mientras teníamos sexo con mi novio, después de leer algunos relatos muy pero muy calientes, me vino el deseo de ser ultrajada, claro que por mi novio que es a quien amo y a quien deseo, y más aún desde aquella noche que me fijó una fecha para cumplir mi fantasía.
La cita fue un lunes por la noche al salir del trabajo, en el parqueadero de mi oficina, cinco minutos antes de la hora acordada, fui al baño, y me quite pantaletas. Llevaba un vestido negro muy pegado hasta debajo de la rodilla, botas altas negras y una gabardina negra, por lo que pude salir con tranquilidad sin que nadie se percatara de que iba con la concha desnuda . Cuando llegué al parqueadero del subsuelo él ya estaba esperándome se bajó de su furgón y se acercó con un uniforme como si fuera un instalador de internet .
Era un furgón polarizado muy oscuro. Me saludo y me preguntó:
* Buenas tardes guapa disculpa ¿tenías agendada una instalación para hoy?
*No, - respondí.
Entonces el saco un cuchillo (y no era el que usábamos para hacer sandwichs en casa).
* Pues que bueno puta y me dio un beso de lengua asqueroso por qué había tomado algo de licor, lleno de saliva y un apretón de nalgas.
Entonces con el cuchillo punzando me subió al furgón, el asiento de pasajero ya estaba totalmente reclinado y de una bolsa que llevaba en el asiento saco un antifaz y unas esposas forradas de felpa. De un jalón de cabellos hizo que me recostara y rápidamente colocó el antifaz en mi cara y mis manos detrás de mi espalda rodeando el respaldo del asiento para esposarme de esa manera.
Entonces, abrió mi gabardina, y subió mi vestido hasta arriba de mis senos y los empezó a besar y a lamer brusca pero deliciosamente, mientras con sus dedos sobaba mi clítoris y todo esto de una manera rápida, desesperada y abusiva mmm.
-Muy bien putita, veo que estas lista para recibir unos regalitos que te traje – y la verdad es que desde temprano me sentía nerviosa, distraída, pero sobre todo, muy muy caliente por los nervios , así que desde un buen rato antes me había notado totalmente húmeda. – veamos lo que hay aquí puta- y en eso estiro un brazo hasta el asiento trasero desde donde pude escuchar que abría unos paquetes.
-Que ricas tetas tienes puta y que sabrosas nalgas – me dijo mientras volvía a chuparme las tetas y con la otra mano me manoseaba las nalgas. - ¿estas lista para tu sorpresa puta? – yo no respondía, respiraba agitadamente, excitadísima por la situación…. Solo asentí con un – mmmh -, dejó entonces de sobar mi trasero.
Empecé a escuchar un ruido, como el de una rasuradora eléctrica , y cual fue mi sorpresa cuando de un solo movimiento metió aquel aparato en mí vagina.
Era un consolador muy ancho, entró fácilmente pues mi vagina estaba prácticamente chorreando y sin perder tiempo empezó a meterlo y sacarlo suavemente mientras me besaba el cuello, cuando no podía entrar más, le daba vueltas como queriendo abrir mi orificio y después de unos segundos me lo volvía a meter hasta el fondo.
-¿te gusta perrita?, ¿ Sabes que quiero probar ese culo?, ¿si?, pues vamos preparándote entonces para que recibas mi verga por el culo puta.
Entonces dejó descansar el consolador encendido en mi vagina y estiró su mano para sacar su otro regalo….sentí como lo acerco a mi ano, era un plug, y lo metió sin aviso en mi culo que ya estaba mojado también por todos los jugos que habían escurrido de mi concha.
Lo metió y lo sacó varias veces, suavemente , con movimientos rápidos. Entonces se incorporó dejando mis agujeros llenos con sus juguetes y encendió el auto.
Manejo unos minutos, el no paro de morbosearme por todo el camino hasta que por fin llegamos a una casa.
Estacionó para quitarme las esposas y el consolador. Todo el tiempo permanecí con el antifaz que no me permitía ver absolutamente nada, me arrojó con ropa, zapatos y todo a una piscina:
* Antes de cogerte, tengo que limpiarte puta, las zorras me gustan recién bañaditas, pero te voy a bañar de una forma especial, perrita.
De un jalón me arrancó la ropa y me volvió a esposar , después de un par de minutos lo sentí entrar en el agua. Me jalo de manera que quede recostada boca abajo, solo con la cabeza y las manos esposadas fuera del agua, empezó a jugar nuevamente con el dildo en mi ano. Lo metía y lo sacaba rápidamente, mientras que con la otra mano me apretaba los senos, los pellizcaba y amasaba bruscamente, o las nalgas, a las que de vez en cuando les daba arañazos,
-* Vamos a cambiar de juguete, ¿Cómo sientes este?- me dijo y de un solo empujón metió por mi ano otro dildo pero este doblemente grande y con forma de espiral - ¿te gusta perrita?, decía mientras lo metía y lo sacaba debajo del agua. -¿te gusta verdad perra? –mmhh, mmmh, aaaahhhhh- ¿quieres mas?, ¿quieres uno más grande?, o ¿quieres el mío?
* Si, si, métemelo.
* Pues no putita¡¡ ese es hasta el último, hasta que tengas tu hoyo bien grande porque te voy a dar bien duro y te lo quiero meter y sacar sin que se cierre, ¿eh puta?, te voy a dejar el hoyo bien abierto hasta que te pueda meter la mano .
* Smmhh, si, s i, mmmhhh…
* Pues haber puta, vamos a ver de una ves si vas a aguantar mi verga en tu ano.
Sacó el dilo y muy despacio, sentí otro, pero este era diferente, era rugoso, rasposo, y poco a poco se empezaba a ensanchar hasta que –ahhh, ahhh, - no aguantaba el dolor, me dolía terriblemente, como si se fuera habriendo o inflando – ahhhhhh, ahhhhhh – ya mero acaba puta…mmmh, si…. Que buen agujero….-
Así me me volvió a cargar para dejarme caer en una alfombra suave. Me ardía el culo, muchísimo, con ese aparato que tenía adentro.
*Mmmhh, mmmhh, aaaahhhh, aaaahhh.
* Muy bien puta, muy bien, te estas portando muy bien, chupame los huevos puta – me dijo en tono fuerte . Todavía tenía el ano lleno con esa cosa cuando sentí su lengua jugueteando con mi clítoris, luego una mordidita, seguida de unas cuantas lamidas y otra vez:
* Haahhh, aaahhh, aaahhh, aaaaaaaahhhhh-
El primer orgasmo de la tarde.
Después del primer orgasmo sobre la alfombra.
* Muy bien perrita, muy bien, ese fue el primero, ahora vas a descansar un poco, pero encadenada, como una buena perra-
Me encadenó de tal manera que mis rodillas tocaban mis codos y mis brazos quedaron abiertos amarrados, creo yo, a las patas de una cama.
Estaba totalmente abierta y a su disposición.
Me colocó unas pinzas plásticas que se usan para colgar ropa en mis pezones –aahh, aaahh- más de dolor que de placer… ya para entonces mi ano se había amoldado a ese instrumento de tortura que tenía dentro….
Lentamente lo fue sacando y supongo que el agujero había crecido justo al tamaño que el deseaba por que sin dejar pasar ni un segundo introdujo su miembro que entonces me di cuenta era muy grueso, empezó a bombear en mi ano, muy fuerte .
* Aaaahhh, ARRRGHHHH –
Su primera eyaculación, me lleno el culo de leche así que cuando se quitó pude sentir como escurría de mi cuerpo.
*¿Estas cansada putita o quieres más?
* Muy bien perra, creo que ya va siendo hora cabalgarte.
* Me desencadenó y me volvió a esposar, me ayudo a ponerme en cuatro, saco el dildo de mi vagina y me metió su vergota que otra vez estaba parada y tiesa.
* Aaaaaahhh, si, si, si, aaaaahhhh.
Por fin me estaba cogiendo y con el consolador en mi culo, cerré mis ojos mientras me llegaba otro orgasmo. me cabalgó un buen rato sin descanso.
"Por fin me estaba cogiendo y con el consolador en mi culo, cerré mis ojos mientras me llegaba otro orgasmo. me cabalgó un buen rato sin descanso"
* Ahora por lo dos lados puta.
Sacó el consolador de mi ano y empezó a meter y sacar alternando mi vagina y mi ano…. Sentía que no podías más y antes de otro orgasmo, decidió que me quería coger boca arriba, así que me volvía a poner espalda al suelo y me la metió por el ano, recostó su cuerpo sudado sobre el mio y empezó a penetrarme muy fuerte.
Sentía su vergota llenándome el ano y de repente en mi vagina, y luego otra vez en mi ano…. con una mano me apretaba una nalga y con la otra exprimía mis tetas, mientras me lamia la cara, el cuello, o me agarraba por los hombros para que no tratará de escapar de sus profundas penetraciones.
* ¿A dónde vas puta? Así te gusta ¿no?- aaaahhh, aaaaahhhh.
*Por fin se quitó de encima y apuntó su pene hacia mi pubis, y allí volvió a vaciar su rica leche tibia.
Antes de salir de esa casa me mostró los demás "juguetes" que usaríamos en las próximas citas.
Al bajar del auto apenas si podía caminar del dolor tan tremendo que sentía que se me partía el culo y durante días seguí pensando en lo sucedido, recordando sobre todo sus palabras de despedida.
*Fuiste una buena puta, felicidades, ya eres mi perra.
🔥 Relatos relacionados: