Mi maduro dominante
Ese maduro saco la perra infiel que se esconde dentro de mí.
Estudiaba mi primer año en la universidad de una ciudad muy lejana a la mía, en la clase de informatica cuando terminábamos los deberes, nos dejaban conectarnos a Internet, ese dia me metí en un chat que ya no recuerdo ni el nombre. Empece a hablar con un chico de unos 20 años, o eso me dijo y la conversacion empezo a calentarse, hablamos de sexo, de que me gustaría hacerle etc, de que me haria, lo tipico. Como la clase estaba llegando a su fin decidí darle mi numero de movil.
Esa tarde me llamo y note una voz muy masculina que parecía de una persona mas mayor de lo que el me habia dicho y asi se lo dije, por lo que el me confeso que tenia 48 años y que con quien habia empezado a hablar era con un empleado suyo, que como el estaba ocupado el empleado cogio la conversacion y siguió hablando conmigo como si fuera ese chico de 20 años con el que habia comenzado a hablar. A este hombre voy a darle el nombre de Arturo, que no es el verdadero.
La verdad el saber sus años no me molesto en absoluto, quiza me hizo avergonzarme un poco al recordar la conversacion tan caliente que habiamos tenido en el chat esa mañana. El rato que estuvimos hablando por telefono hablamos de cosas poco importantes y para nada tocamos el campo sexual.
PEsa conversacion por telefono empezo a repetirse dia tras dia, siempre previo aviso mio de que estaba sola y podia hablar. Despues de 3 o 4 dias, las conversacion empezo ya a tomar aspecto sexual, por aquel entonces, como he dicho, tenia 18 años y me iniciaba en el sexo con mi novio de 20 años, le comentaba sobre mis dudas acerca de si era bisexual, etc y Arturo me aconsejaba, eso me hizo tomar mucha confianza con el hasta tal punto que comenzamos a tener sexo por telefono, nos masturbabamos a la vez para oirnos etc.
Despues de varios meses surgio la idea de quedar para tener sexo, pues nos separaban 300km, la idea se quedo en el aire, pues yo no estaba segura de quedar con un hombre de 48 años que habia conocido en un chat y mucho menos para acostarme con el, y Arturo tenia tambien sus dudas debido al riesgo que suponía nuestra diferencia de edad. Pero despues de mas conversaciones muy muy calientes los dos nos decidimos a quedar.
El vendría a mi ciudad y quedaríamos en un hotel cercano a mi barrio en el que accederiamos en el coche por el garaje hasta la habitacion que el habia reservado. Un dia antes de nuestro encuentro Arturo se echo para atras pues aun sus dudas no se habían despejado del todo y creia que aquello era una trampa, pero yo ya estaba convencida de que queria quedar con el y le convencí que de verdad yo queria y aquello no era ninguna trampa.
Por fin llego el dia, yo estaba totalmente nerviosa y comenzaba a pensar que aquello no era muy buena idea, pero las horas se acercaban, asi que me di una ducha y me relaje hasta la hora de la cita.
Habiamos quedado en la puerta del hotel, pues físicamente no nos habiamos visto nunca, y alli estaba Arturo un hombre de unos 48 años muy bien puestos, algo mas alto que yo, nos dimos dos besos, en la mejilla, y fuimos para su coche. Yo seguia nerviosa perdida, aunque su aspecto y educacion me hizo tranquilizarme muchísimo.
En el coche apenas hicimos nada yo estaba demasiado nerviosa como para hacer algo. Entramos al garaje del hotel aparcamos y se quedo mirándome dentro del coche, diciendo que no se creia aun que estuviéramos los 2 alli. Me pidio que le diera un beso en la boca, pero yo me negue por si nos podia ver alguien, y eso que el garaje estaba desierto.
Subimos a la habitacion, era una habitacion de esas con saloncito y habitacion con cama, pero eso lo vi despues, pues nos quedamos en el sofa del saloncito.
Alli ya si le di los besos que me pidio en el garaje, nos besamos con mucho cariño el me apretaba contra su cuerpo y ya empece a sentir su polla contra mi coño mientras nos besábamos con muchas ganas, luego nos separamos y hablamos de esas conversaciones que habiamos mantenido durante unos meses por telefono, las dudas sobre la veracidad de la identidad del otro, etc.
Despues de esta conversacion nos volvimos a besar y aqui ya desaparecieron todos mis nervios y aparecieron los deseos por Arturo; empezaba a sentirme muy humeda y no me pude aguantar y tuve que irme directamente a su bragueta y acariciarle la polla que cada vez estaba mas dura. Arturo comenzo a acariciar mi cuerpo, mis tetas, mi coño, yo cada vez tenia mas ganas de que me follara.
Mi calentura era tal que no pude aguantar el bajar hacia su polla y comenzar a lamérsela, para despues metérmela entera a la boca y jugar con ella.
Esto le debió de encantar porque despues de dejarme hacer un buen rato nos fuimos para la cama, una enorme cama de matrimonio.
He de decir que antes de llegar a hacer mas, me pregunto si de verdad queria continuar, a lo que respondí que si.
Asi que alli en la cama, comenzo a lamer mi coño muy humedo ya por todo lo anterior y mi mente volo, lo hacia estupendamente bien y no pude resistir mas y me corri muy escandalosamente.
Nos fuimos desnudando mutuamente, poco a poco, disfrutando cada centimetro de cuerpo que descubríamos el uno del otro. Seria bueno que les contara en este punto que Arturo tenia un cuerpo excelente, sus años apenas se notaban, pues como me confesaría habia sido muy deportista y seguia siéndolo pero de un modo mas relajado.
Me comenzo a masturbar con sus dedos y no pude remediarlo y otro orgasmo, aun mas escandaloso recorrió mi cuerpo. Esto creo que le calentó aun mas, pues me levanto y se coloco sobre mi, mientras me besaba, y comenzo a acariciar mi clitoris con su polla hasta que cariñosamente me la metio, mmm que gusto, un escalofrio recorrió mi cuerpo y siguió follando con mucho cariño mientras mis gemidos eran cada vez mas fuertes, cuanto mas chillaba mas fuerte me follaba y me corri muchas veces, tantas que no pude llegar ni a contarlas.
"De repente paro, me miro dulcemente y me pregunto si queria por el culito, yo le dije que si, que me gustaba muchísimo, asi que me puso a 4 patas y comenzo a darme cremita para facilitar la penetracion"
Se colocó detras de mi y con cuidado, me la metio entera y poco a poco aceleraba el ritmo, mi cuerpo ya no podia mas y tuvo otra serie de orgasmos que me dejaron temblando a la vez que volvía a chillar de placer.
Arturo se retiró y se tumbó en la cama y yo a su lado y me fui para abajo para volver a saborear su polla; comencé a lamérsela de arriba abajo, acariciaba sus huevos con mi lengua y volvía a subir, me centraba en su capullo lamiendo como si fuera un trocito de helado para metérmela entera en la boca y saborearla a fondo, me la metía y la sacaba a la vez que jugaba con mi lengua haciendo circulos alrededor de su polla, en un momento me aparto la cabeza y me dijo que ya tenia ganas de correrse, que llevaba mucho rato aguantándose y que si seguia asi no iba a poder mas, asi que yo le mire con cara de niña mala y le dije: ¡Vale!
Y volvi a mi manjar, se la lamia entera desde las huevos hasta la puntita, acariciando a la vez sus huevos con mi mano, hasta que de repente note como toda su leche inundaba mi boca, mmm era mi premio por la fantastica mamada que acaba de hacerle, pero no pare y segui lamiéndosela hasta que me dió la ultima gota de su leche que lami saboree y trague con mucho gusto, estaba deliciosa.
Nos quedamos un rato tumbados en la cama abrazados y besándonos, pero se me hacia tarde pues habia quedado con mi novio, asi que nos dimos una ducha y cada uno por su camino.
Tenia miedo de quedar con mi novio, creia que iba a notar lo que habia hecho antes, pues practicamente todos los dias que estaba con mi novio follábamos. No podia para de pensar si mi novio notaria algo pues aun sentia la leche de Arturo en mi interior.
Mientras mi novio me follaba en mi mente no paraban de aparecer imagenes de Arturo follandome a escondidas de mi novio, sus embestidas, sus lenguas, nuestras corridas mezclándose, todo este lio en mi cabeza hizo que me corriera varias veces.
Al dia siguiente pensaba en si aquello que habia hecho estaba mal, en los sentimientos por mi pareja, pero intente pensar detenidamente: mi novio no se habia enterado.
Arturo era un encanto, y la verdad fue el mejor polvo que habia tenido hasta entonces. Asi que me dije para mi misma: tu pareja no sabe nada y tu lo has pasado bien que mas importa si les has sido infiel. Desde aquel dia soy infiel
Por: Camila
🔥 Relatos relacionados: