La dulce cami (2da parte)

 Su conchita estaba más apretadita que la de su prima, y eso yo no lo podía desperdiciar. 

Camila es mi novia, es muy guapa y atenta, siempre le gusta andar conmigo, siempre le gusta reír y bailar, solemos tener sexo frecuentemente y me gusta hacerla sufrir cada vez que le abro el culito.

Cierto día quedamos en encontrarnos en la disco, yo esperaba que llegara con su amiga que también está sabrosa y mi novia me permite morbosearla con la mirada, pero mi novia me sorprendió al llegar acompañada de una chica muy linda de pelo corto y unos labios muy rosaditos, era flaquita a mi gusto con una cinturita muy pequeña y un culito pequeño pero paradito y durito

- hola amor te presento a mi prima Katya - me dijo mientras me besaba muy sabroso como presumiéndome ante su prima.

Mi novia me contó que su prima estaba molesta porque su novio andaba hecho el galán con unas amigas de ella. Yo estaba repasándola con la mirada, pensando como seducirla, note que cada vez que cruzamos la mirada ella dibujaba una leve sonrisa, sabia que la miraba.

– Gabriel, me acompañas a la barra? – dijo mi novia. Me saco del transe y asentí con la cabeza para llevar a mi linda novia a que tome algo.

Desde la barra la veía, movía esa faldita tan bien con esa colita tan apretadita que tiene, ella bailaba sola y el soso de su novio a un lado viéndola, ella seguía bailando y sus tetas se movían a un compás que se marcaban tan bien debajo de esa blusa verde que tenia.

– Gabriel… que miras? – dijo mi novia algo fastidiada.

– Nada cariño, estaba buscando a los demás no se nos vayan a perder, la disco esta muy llena.

– Que tal te caen mis amigos? – me dijo mi novia

 Yo solo pensaba en su prima Katya, tan amigable, tan graciosa, tan tierna, tan buena que esta, nos dirigimos a la mesa.

Katya además de ser prima de mi novia, son buenas amigas desde la infancia, no se como congenian porque Katya es muy extrovertida, amigable, y mi novia mas bien es un poco tímida y reservada.

En un momento estábamos los cuatro conversando y tomando, pero se notaba un ambiente pesado entre ellos, más yo seguía viéndola, a ratos disimuladamente y a ratos de manera descarada, no dejaba de mirar esa raya que formaban sus pechos, quería subirla en aquella mesa delante de todos y follármela, cuando de pronto ella dice:

– Salimos a bailar?

-- si bailemos

Al cabo de pocos minutos estábamos bailando todos en un momento cambiamos de pareja y quedé bailando con Katya minutos después vi a mi novia y el novio de su primo sentados

Ya estando en la pista de baile la seguía muy de cerca desde atrás, el compás de su caminar con sus caderas y su culo me volvían loco. Me pegué bien a ella y Katya se dio la vuelta de pronto y le dije: – es que hay mucha gente.

Bailamos, y todos nos miraban, todos esos hombres la deseaban, pero yo no la soltaba, la tenia cogida de una mano, luego por la cintura. Ella bailaba y se volteaba dándome esa colita y yo le cogía la tripita le acariciaba un poco y ponía mi cara en su cuello. Ella ya lo notaba, ella sabia que me volvía loco y la muy puta me pegaba el culo en el bulto del pantalón que iba a reventar, creo que se le olvidó que yo era el novio de su prima.

Como movía el culo… mmmm… mi novia y su novio no nos veían desde ahí, y cuando ella se volteo para seguir bailando acerque mi cara a ella y ella solo sonrió, me acerqué como que la fuera a besar y ella solo cerró sus ojos, al notar eso y aprovechando que la multitud nos escondía empecé a besarla, a comerme su boquita entera, le metía lengua y mano por donde podía. Ella me aparto

– Estas loco?

– Si, por ti. Le dije

– Ellos están ahí, no podemos hacer esto, tu tienes novia, yo tengo novio, tu novia es mi prima además nos pueden ver.

– primero no nos pueden ver desde allá; y, segundo tu novio no te merece y lo sabes muy bien.

– Ya, pero aún así no puede ser.

Se fue dejándome a tope y con las ganas de seguir besándole y manoseándola, más en su tono de voz note algo de pudor y cuando busque su mirada ya no podía contenerme la mirada.

Me fui a la mesa con ellos, y la muy puta cruzaba las piernas dándome una vista fabulosa de su entrepierna. Aprovechaba la oscuridad para seducirme disimuladamente. Se paraba y trataba de coger mas cerveza poniéndome las tetas en la cara, y cuando pasaba por un lado para ir al baño me frotaba todo el culo lo mas cerca que podía.

Mi novia se sintió mal y quiso ir a casa. Yo ya estaba fastidiado también y nos despedimos para irnos cuando escucho que ellos también se iban, el novio de Katya estaba muy cansado y quería marcharse también.

El novio de Katya ya estaba muy borracho, Entonces le dije a su novio que no se preocupara que yo llevaba a las chicas a sus casas. El me lo agradeció y se fue en su coche no sin antes darle un beso a Katya que lo besaba y acariciaba como dándome celos.

Metí a las chicas en mi coche, Katya iba atrás y mi novia adelante conmigo. Mi novia vive del otro lado de la ciudad.

– ¿Cariño, dejamos a Katya primero? Le dije yo sabiendo ya la respuesta.

– No, déjame primero a mi, y ya te regresas con ella para que no conduzcas solo.

Mire por el retrovisor y Katya sonreía mirando hacia la ventana.

Dejamos a mi novia en su casa, ella y Katya se abrazaron se despidieron y le abrí la puerta para que suba adelante conmigo. Aquel culito sentándose en mi coche, me paró la verga.

Estábamos de camino al centro, y puse música, por ratos miraba las piernas de Katya que las movía frotándolas una contra otra. Su faldita se levantaba un poquito mas, y su pecho estaba mas hinchadito de lo normal, estaba conmigo sentadita bien derechita, ella sabía que la miraba, pero se hacia la desentendida y miraba la ventana.

No pude mas con mi erección, conduje un poco mas y pare a un lado. Ella volteo a mirarme.

– Gabriel… que paso? Dijo con aquella vocecita de gatita puritana y fingiendo sorpresa.

– Que paso? Le dije yo con voz determinada. 

– -Esto paso-. Y le enseñe el bulto que traía.

Ella sonrió y puso sus manos en sus rodillas.

Yo me arriesgué y me abalance a ella, la bese muy suave sus labios, cuál fue mi sorpresa cuando me correspondió al instante, entonces continué mordisqueando su cuello, mis manos buscaron sus tetas, como no traía sujetador me dedique chuparlas, ella suspiraba, jadeaba, y se arqueaba hacia atrás. Mi otra mano se entretenía en sus muslos y piernas. Mi mano subía mas buscando su rajita, ella no dejaba de gemir, en pocos segundos ella abría las piernas lo que me facilito para meterle mano. Yo no podía mas, y saque mi miembro que estaba apretado ahí debajo. Y ella al verlo se agacho a comérmelo

– no que no mojigata pendeja – pensaba yo.

Encendí el auto, y ella no dejaba de mamarme la polla que la tenía a tope, no quería correrme, pero no podía mas, su inexperiencia me ponía muy cabezón.

Aparque el auto otra vez, Me baje del auto, me y, la baje del coche. Ella estaba un poco asustada entonces la besé, le metí mano y la llevé al capot de mi coche, ella solo daba gemidos como gatita.

Empecé a bajarle ese hilo que tenia, ella gemía y abría las piernas.


"Empecé a bajarle ese hilo que tenia, ella gemía y abría las pierna"


Le baje el top y le masajeaba las tetas, así de espaldas a mi ella se retorcía y levantaba la colita. No decíamos palabra. Hasta que ella dijo: -Fóllame-

Sin esperarlo más, me saqué la verga y empecé a follármela por el coñito, estaba tan mojada, la abrazaba desde atrás, le masajeaba las tetas, le frotaba el clítoris mientras mi verga taladraba su coño depilado y muy apretadito.

Ella gemía y gemía, se derretía en mi verga, ella se arqueaba para atrás, no tenia miedo de ser observada, se corrió soltando un gran gemido. Hasta que no pude mas y me corrí dentro de ella. Katya recibió mi leche hundiendo la cabeza y alzando el culo.

Me levanté y la vi, estaba preciosa, con las piernas abiertas, chorreando mi semen sin tanga, con el top por la cintura y la falda enrollada así en ese estado me di cuenta que era idéntica a mi novia, hasta en la forma de agacharse para recibir leche.

La llevé a mi departamento y después de bañarnos juntos se quedó dormidita en mis brazos así desnuda, al rato se despertó y me la volví a follar toda la noche, ella gemía y gemía, con esa voz de mojigata me pedía leche y cuando la sentía era como que chillaba, igual que mi novia, habrán escuchado todos mis vecinos, pero poco me importó.

La llevé a casa luego de desayunar juntos, ella se despidió con un dulce beso.

Al siguiente día mi novia me dijo que quedaron con su prima para ir los 3 a la playa el fin de semana, que iría sola ya que siguen de malas con su novio.

Por: Flor


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